hititasEs bastante habitual, entre los lectores la tendencia a dudar sobre la veracidad de las reconstrucciones históricas de las civilizaciones antiguas; y cabe decir que, en el fondo, algo de razón tienen. El devenir histórico de los pueblos de la antigüedad es, ante todo, una creación del historiador. Están todavía por descubrir, y no va a pasar, desengañensé, las fuentes antiguas que cubran la totalidad del existir de un pueblo.

El libro que proponemos como lectura de esta semana, a parte de su indudable interés académico, tiene un extraordinario interés metodológico. La historia de la civilización hitita se ha podido más o menos y mal que bien, reconstruir en los últimos cien años aproximadamente y aún así todavía quedan muchas lagunas pendientes y muchas dudas por resolver. El reino de los hititas podría haber sido una mera reconstrucción de lo que se sabe con casi total seguridad (es, únicamente, un libro de historia política), encadenándolo todo de forma sencilla y asequible al público. Hubiera sido, de esa manera un pequeño, muy pequeño, libro. Pero, y he aquí la virtud del trabajo, su autor, profesor honorario de la Universidad de Quennsland en Australia, ha optado por, debido las condiciones limitadas e incompletas del material que tenemos a nuestra disposición, esbozar un estado de la cuestión reuniendo diversas opiniones al respecto de muy variados especialistas sobre la materia. Queda así un trabajo más largo pero más fiel a la realidad científica.

Es, por tanto, un excelente ejemplo, para asistir en directo al arduo trabajo cotidiano de los historiadores y, de paso, para juzgar si se pueden considerar fiables las, permítaseme la licencia, “formas de historiar” con las que proceden. En mi opinión: Ya les digo yo, aviso a navegantes, que un mínimamente riguroso libro de historia no se puede hacer, excepto, por supuesto, en el caso de sencilla (y digo sencilla con evidentes segundas intenciones) divulgación, en dos o tres años de estudio, por muy intenso que sea, sobre el tema elegido. Con ello también, y con esto acabo, reclamo en este pequeño escrito la, tan denostada, figura del historiador académico y, en general, la, tan denostada, importancia de las humanidades.

Ficha del libro: El reino de los hititas. Trevor Bryce Cátedra Madrid (2001)

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